Puedo gritar con los dedos, enajenar mi idioma, dibujar con pensamientos y colorearlos con fantasías. Puedo teclear desesperación y tipear felicidad. Puedo aprender más de química mirándote a los ojos que recitando de memoria la tabla periódica. Puedo definir amor con tan solo diez letras, Literatura. Puedo deprimirme entre notas musicales y brincar en palabras. Puedo cantar de puño y letra y regocijarme con el a-b-c. Puedo pedirle auxilio a un lápiz y a un papel. Pueden rescatarme un diccionario y aleccionarme las reglas de ortografía. Puedo perderme en mi imaginación y encontrar el camino juntando migajas de ti. Puedo vomitar parte de mi alma y pecar de gula por atracarme con suspiros. Puedo asfixiarte con abrazos y ahogarte con besos. Puedo enjugar mi llanto si me lo pides para luego reírme sin límites. Puedo vivir solo para amarte o morir en un intento de salvación.
Una vez más ella rompe el esquema, camina tan bonita y mueve su belleza.
Siempre critico actitudes sociales que me molestan. ¿Y por casa cómo andamos? Hoy voy a criticar algo que siempre hago (en realidad mis amigas y yo, porque tendemos a reaccionar siempre así). Pero cuando hay alguien con tal o cual virtud que no nos cae bien, minimizamos esa virtud o simplemente la tapamos con un defecto. Los siguientes serían los ejemplos más comunes entre mi amiga Lelé y yo:
T: es re linda esa chica.
L: pero es re puta.
T: es re linda esa chica.
L: pero es re puta.
(Fin de la discusión)
L: yo no entiendo qué le ven a esa mina.
T: yo tampoco. O sea, si le ponés ojos marrones es una mina común y corriente, no tiene ni lindo cuerpo ni lindos rasgos.
(Nos informo que tiene unos tremendos ojos que llaman la atención, ¡¿por qué suponemos cómo sería con ojos marrones si los tiene azules?!)
Le buscamos la quinta pata al gato, el pelo al huevo, o como le quieran llamar para no aceptar realidades. Triste.
Lista de lo que debo hacer:
· Dejar de actuar como una nena.
· Comprarme una pintura de uñas color bordó nueva.
· Estrenar la colección otoño-invierno en mejores ocasiones.
· Darme por vencida: no se puede caminar en la tierra con tacos.
· Tomarme más tiempo para decidir.
· Lidiar con mis ganas de verte.
· Reprimir mis llantos absurdos.
· Ser más estable y más constante.
· Exagerar solo un poco menos.
· Planear la forma en la que voy a enfrentar nuestro adiós.
Alguien en su momento habrá creado la estúpida frase de: Nadie ni Nada es perfecto. Pienso que ya debe estar muerto porque es una frase de antaño que la habremos repetido incontables veces todos los humanos después de escuchar algo como: es perfecto. Siempre creí en su veracidad, pero ya no. Sinceramente pediría una llamada al cielo (o al infierno, no sé que habrá sido de él o ella) y le diría: "vos que una vez dijiste que nada ni nadie es perfecto, vení un ratito y miralo a Joaquín a los ojos y después decime si seguís pensando lo mismo". Y no hablo solamente de su evidente belleza, sino de que es el bebé más comprador que conocí en mi vida. En realidad nunca me gustaron los nenes, pero eso tiene Joaqui, él te encanta sí o sí. Te sonríe y ya todo tiene otro sentido. No tiene maldad alguna, es tranquilo, no llora -cuando Candy me dice 'está llorando' siempre le digo 'eso ni es llorar'- es sano, nos da felicidad a todos los que estamos a su alrededor, sí es PER-FEC-TO. Perfectirijillo diríamos con mi amiga- casi hermana, casi madre- para que no pierda su 'qué sé yo' tan especial. Y ahora ya estás re grande, me emocionás hermano: te sentaste solito en mis piernas, te arrodillaste, intentaste pararte- todo al mismo tiempo- quisiste tocar todo lo que se encontraba cerca tuyo y me hiciste pasar verguenza- no sé cómo poner diéresis con el teclado en 'verguenza', me doy lástima- porque traté de hacer muchas cosas al mismo tiempo, hablar con Candy, con el mozo, entretenerte a vos porque parece que estabas aburrido y te hacía estar inquieto, retar a Maxi por mensaje y darle al mozo las cartas. ¿Resultado? Terminé dándole tu juguete, me miró y me dijo 'es tuyo'. Se rió, y nos reímos todos. El punto es que la perfección sí existe y tiene nombre y apellido: Joaquín Tamagnini Laffatigue.
Creo que pertenezco a la minoría que ve algo bueno donde otros no ven más que atrocidades y contradictoriamente nunca puedo ver algo completamente correcto y hasta quizá llego a ver como atroz algo que para muchos no es tan grave o es simplemente común; creo que pertenezco a los que ven más allá, a los que creen que una misma cosa tiene varias alternativas, a los que piensan que lo que la sociedad impone como “lo que está bien” no siempre está bien y que esos pensamientos que los hace quedarse boquiabiertos (no de admiración sino de horror o incomprensión) quizá no sean malos. Y si hay que hablar de bueno o malo tendría que dar una extensa explicación acerca de que no creo que esos estereotipos definidos sean lo que realmente es bueno o malo, ¿quién lo dice? Un conjunto de personas de mente cerrada. Creo que lo bueno es aquello que te enriquece como persona y lo malo es lo que te hace aprender y valorar lo bueno, esa es mi concepción, que no pretendo que compartan.
También pienso que al juzgar no se tienen en cuenta todos los aspectos que hacen que eso que juzgamos sea de determinada manera. Y solo me refiero a juzgar persona o acciones, no si un par de zapatos es perfecto o no. Y tampoco voy a decir que juzgar está mal ¿ok? Y no solo hablo del casamiento entre personas del mismo sexo o la masiva aparición de tribus urbanas con sus múltiples pensamientos encontrados (a los que felicito por llevar sus ideales como propia bandera de identidad). Me refiero a ir mucho más allá. A dejar las superficialidades del tema y empezar a hilar mucho más fino hasta encontrarles otro posible sentido.
Siento que todos solo se quedan con lo primero que tal o cual cosa les genera, sea rechazo, miedo o bienestar. Solo se quedan con esa idea o pensamiento. Quizá la rebuscada por demás soy yo (si, sé que soy yo) pero también quizá la mayoría no se pregunta lo que tendría que preguntarse para encontrar las respuestas acertadas. Perdón, me corrijo, no sé si son acertadas o no, pero aunque sea son más que lo que se expone a simple vista o lo más importante, son propias. Se aleja de lo que todos juzgan de cual o tal manera sistemáticamente.
Los pensamientos sociales no nos llevan a nada. Más pensamientos individuales es lo que a lo mejor llevaría a una sociedad diferente. Y no pretendo una sociedad individualista, que no se malinterprete, pero por qué no, muchos pensamientos diferentes haga que nuestras mentes elaboren propias conclusiones. A eso voy. A fomentar gente racional, en cada aspecto una idea. No robots que ante cada situación similar reaccione de una forma establecida.
Cuando se habla de conceptos simples todos opinan, y generalmente lo mismo. Cuando digo libertad todos saben a que me refiero, ahora, ¿alguna vez pensaron si eso que para mi es ser libre para ustedes también? Porque por ejemplo hablando del tema con una amiga nos dimos cuenta que no era lo mismo para las dos. Y así entendí su mirada de la realidad y ella la mía. Ahora no nos quedamos con nuestra única perspectiva. ¿Y si de eso hubiese más aún? De cada tema, más posibilidades. ¿Qué pasaría si las compartiésemos con los demás? Sin tapujos. Ideas diferentes, quizá opuestas o quizá similares, pero como personas distintas unas de otras vamos a pensar cada uno algo distinto, que a su vez genere alguna reacción en los demás.
Yo me lo propuse hace mucho tiempo ya, porque increíblemente encontré en ello un placer y además una forma de hacer catarsis conmigo misma. Muchas veces estoy a punto de desatar una guerra interna, y aún así, me satisface, porque mi mente fue capaz de generar todo eso y además porque no me quedé con lo que se me brindó fácilmente, lo maticé a mi manera.
Normalmente me callo aquellos pensamientos que sé que no van a ser aceptados, los guardo para mí y con ello soy feliz. Pero no dejan de ser míos. Correctos o incorrectos, porque total, ¿quién me va a venir a decir que es correcto y qué no?, ¿qué es normal o extravagante? Yo reino en mi mente, y soy dueña de mis ideas y si quiero tener una concepción abstracta que cada cosa, la voy a tener esté bien o mal. Porque al fin y al cabo la que determina lo que está bien o mal, en mi vida, soy yo.
Yo busco algo que no se encuentra
No sé si vale o valió la pena.
Después de haber prendido la mecha
no sé cómo parar esta cabeza.
¿Por qué no prueban una noche,
cuando lleguen a su casa
no haya nadie y el teléfono no suena?
¿A ver qué pasa?
Entonces yo me quedo acá,
¡Bailando hasta que se vaya la noche!
No sé si vale o valió la pena.
Después de haber prendido la mecha
no sé cómo parar esta cabeza.
¿Por qué no prueban una noche,
cuando lleguen a su casa
no haya nadie y el teléfono no suena?
¿A ver qué pasa?
Entonces yo me quedo acá,
¡Bailando hasta que se vaya la noche!
Dios santo que bello abril sos vos.Y las violetas que coronan tu tristeza y las guirnaldas de tu inmensa soledad.Sos tan hermosa que jamás vas a dejar de brillar así,
aquí o allá. Sos parecida a los planetas que se mueven por ahí, que no podés parar ya nunca de girar. Dios santo que bello abril, que bello abril, que bello abril, para que no tengamos soledad, para que no tengamos nunca más soledad.
aquí o allá. Sos parecida a los planetas que se mueven por ahí, que no podés parar ya nunca de girar. Dios santo que bello abril, que bello abril, que bello abril, para que no tengamos soledad, para que no tengamos nunca más soledad.
Soy completamente dependiente a:
Mi familia - mis amigas – Gastón - los Simpsons - comprar ropa - sacar(me) fotos - gastar en zapatos - sintonizar FTV – escribir – leer - escuchar MI música - cambiar permanentemente de look - hamburguesas de McDonald’s - pizzas en cono - comedias románticas – Shoppings - esmaltes para uñas bordó - leer entrelíneas - buscarle un por qué a todo -auto-preguntarme y auto-responderme - usar palabras en inglés – bailar - hablar como bebé - crédito- caminar bajo la lluvia (más despacio que de costumbre) - Muaa y Como quieres que te quiera - los recitales de las Pastillas - expresar mis pensamientos sin filtro alguno - Saverio di Ricci - ver atardecer - gaseosas de pomelo – Cosmopolitan - dormir con Poncho – viajar - relacionar ciertas personas con ciertas canciones - defender a quienes amo -tener el celular siempre a mano – inventar historias - fotos en portarretratos - chistes de Paku - matemática y física - mirarme las manos - la Literatura - el abecedario - las metáforas – las reglas de ortografía - Cielo Latini - mi reloj - mi blog - decir la frase “¿sabés lo que pensé el otro día?” – contradecirme - extrañarte.
Bueno, sinceramente necesito expresar esto, porque también sinceramente no sé por qué me pasa. Creo que es una mala jugada de mi mente contra mi misma, porque sigue con su tendencia a buscar cualquier excusa para negarse al pleno bienestar. En fin, no es para tanto. Pero ayer me sentí decepcionada por una persona, por una persona que nada tiene que ver conmigo, que no me conoce pero yo sí lo conozco y lo peor de todo es que PONÍA UN PLENO POR ÉL si hacía falta. Lo defendí incontables veces aún cuando ya era indefendible la cosa. Y aunque no me debe nada a mí, le debe mucho a una gran amiga. Por eso, me decepcionó y demasiado. Y de la misma forma, no entiendo por qué me siento así, porque de última a mí no me hizo nada… pero un torbellino de ira, desilusión y debo decirlo- desesperación por mi amiga- me recorrió desde la punta de mi más larga extensión hasta la punta del dedo gordo del pie, que parece un chupetín.
Termino los días cansada de extrañarte. Ayer no pude evitar llamarte a las 5 de la mañana y escucharte. Repetí toda la noche, 'LO EXTRAÑO', llegué a mi casa y tuve que marcar tu número, apenas volví... Porque aunque me mandaste mensajes hermosos no escuché tu tan tranquilizador tono de voz, ese que me hace tan bien. Me acostumbré a vos, no lo puedo negar. Me adapté a tus formas y vos a las mías. Cuando te vuelvo loco vos simplemente me llenás de palabras suaves, sin inmutarte, solo escuchandome y haciendome sentir mejor, me sacás lo malo y lo reemplazas por paz. NUNCA nos peleamos, NUNCA nos enojamos ni discutimos, solo me entendés, entendés mis constantes cambios, mis inseguridades, mis formas, mi inestabilidad y hasta lo inentendible. Entendés todo de la forma perfecta y lo remediás de la forma justa. Y aunque soy difícil siempre me decís que vos me querés igual, así de loca, inestable y caprichosa. Y hasta debo reconocer que desde que estamos juntos cambié muchos de esos aspectos negativos, porque aprendí que enojarse solo me lleva doble esfuerzo (enojarme para después tener que desenojarme) y que en una pelea no gana nadie, pierden dos (gracias por hacerme entender eso). Así que adiós a mis planteos absurdos, a mis reacciones melodramáticas y hello a un disfrutar continuo. Menos este sábado. Este sábado no caminamos abrazados por el pueblo, no me diste besos en la cabeza mientras tanto, no me relataste detalladamente tu semana ni yo la mía, nos conformamos con comunicación telefónica, no vimos atardecer en el lago, no jugaste con mi pelo, no te acaricié la oreja, no sentí tu olor ni tus besos ni tus abrazos, no vi tu sonrisa ni el movimiento de tus pestañas, no nos hicimos cosquillas ni reímos hablando como chicos, no nos hicimos chistes tontos, no observamos los patos sobre el lago ni el sol esconderse detrás del cerro... Tengo abstinencia a vos, estoy desangrando de extrañamiento. Y no me importa si suena exagerado. Los sábados son los mejores días, pero drásticamente se transforman en los peores si vos no estás para decorarmelos, llenarlos de vida, matizarmelos, dibujarmeles sonrisas, pintarmelos de los más maravillosos colores. Y sí, es difícil, pero es lo que nos tocó: VOS ALLÁ Y YO ACÁ. Aún así, más allá de nuestro amor "con fecha de vencimiento" no me resigno a vivir lo más especial que me tocó en mis 17 años. Simplemente me limito a disfrutarte y sentirme plena a tu lado. Porque no estoy preparada a que nuestro amor se extinga por unos kilómetros. No quiero que sea Diciembre. Solo pretendo verte, sentirte y escucharte, el tiempo que sea.
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